24/10/2010 |
Comentar Pues, sí. Fue un feliz cumpleaños. El mejor que se podía esperar. Triunfo, goles, buenas jugadas y Osasuna fuera de la zona de descenso. Más no se puede pedir. Sin Camuñas, ni Pandiani.
Fue también el día en que el Reyno se puso en pie. Porque hacía mucho tiempo en que no veíamos a los seguidores rojillos llevantarse para ovacionar una jugada de su equipo aunque ésta terminara en gol, como ocurrió con la de Juanfran tras el pase de tacón de Aranda.